Fueron a una cafetería y terminaron vinculados a una red de trata: el confuso momento de un padre y su hija


Un día de padre e hija en una cafetería terminó en un momento confuso en la ciudad de Guelph, provincia de Ontario, Canadá. El hecho escaló hasta una red de trata de personas y una investigación por parte de las autoridades locales.
Jonathan Puddle y su hija Emmi fueron a una cafetería el 18 de febrero de 2026 para pasar tiempo juntos. Después de compartir un café y “charlar tonterías”, salieron del lugar y se subieron a su furgoneta para volver a casa, según detalló el medio CTV News.
Fue en ese momento que comenzó el episodio confuso. Un hombre, que luego se identificó como Logan, golpeó la ventanilla de Jonathan. Dijo que estaba en la misma cafetería con su novia y vio al padre interactuar con su hija.
“Él me preguntó: ‘¿Puede explicarme qué relación tiene con ella?’. Yo le respondí: ‘Sí, es mi hija'”, relató Jonathan al medio anteriormente citado. Sin embargo, Logan no quedó convencido, así que intentó ver a Emmi para corroborar que no estuviera en peligro.
“En realidad no ayudó mucho porque se quedó callada y no dijo nada”, contó Jonathan. “No tenía ni idea de lo que estaban hablando. No escuché nada”, agregó Emmi.
Ante la duda y el temor, Logan decidió denunciar el hecho al Servicio de Policía de Guelph, que inició una investigación. Las autoridades publicaron una captura de pantalla de las cámaras de seguridad de la cafetería con el objetivo de localizar a Jonathan y Emmi.
La publicación en Facebook rápidamente se volvió viral. Amigos de Jonathan lo reconocieron en la foto y le enviaron la publicación. “Muy rápidamente el hombre involucrado llamó a la policía y ofreció la aclaración sobre lo que ocurría”, explicó Scott Tracey, coordinador de relaciones con los medios de la policía local.
Logan, días más tarde, explicó que decidió alertar a las autoridades “por precaución”, al sostener que la trata de personas “es un problema serio”.
Al corroborar el vínculo entre Jonathan y Emmi, la policía local dio por concluida la investigación, ya que no había evidencias de que se tratara de un caso criminal. “Es un gran alivio. Seguía preocupado incluso una semana después de hacer la llamada”, dijo Logan.
Por su parte, Jonathan explicó que entendió la preocupación de Logan. “Si uno de mis hijos desapareciera, destrozaría el mundo para encontrarlo. Esperaría que cada persona estuviera vigilante, que tuviera los ojos abiertos”, sostuvo.
Fuente: www.clarin.com



